Elevaremos hoy nuestros corazones llenos de agradecimiento por encima
de la desesperanza, y alzaremos nuestros ojos agradecidos, que ya no
mirarán al suelo. Hoy entonaremos el himno de gratitud, en honor al Ser
que Dios ha dispuesto que sea nuestra verdadera Identidad en Él. Hoy le
sonreiremos a todo aquel que veamos y marcharemos con paso ligero según
seguimos adelante a llevar a cabo nuestro cometido. No caminamos
solos. Y damos gracias de que a nuestra soledad haya venido unAmigo a traernos la Palabra salvadora de Dios.
Gracias a ti por escucharlo. Su Palabra es muda si no se la oye. Al darle las gracias a El se te dan a ti también. Un mensaje que no se haya oído no puede salvar al mundo, por muy poderosa que sea la Voz que lo comunique o por muy amoroso que sea el mensaje. Gracias a ti que has oído, pues así te vuelves el mensajero que lleva la Voz de Él consigo y que la deja resonar por todo el mundo.
De la Lección 123 “Gracias padre por los regalos que me has concedido