Perdón, la palabra tabú. A mucha gente le cuesta pronunciar
esta palabra pero a muchos más les cuesta llevarla a la práctica, perdonar con
todas sus consecuencias, pero ¿Qué quiere decir realmente perdonar?
Todos en algún momento de nuestras vidas nos hemos visto en
la tesitura de tener que perdonar o ser perdonados, nos hacen y hacemos cosas
que hacen daño, consciente o inconscientemente. Muchos creen que diciendo
perdón está todo solucionado y otros mucho no lo dicen nunca porque creen que
no arregla nada. Cuantas veces habremos dicho eso de “aún estoy esperando que
me pida perdón”. La cuestión más que pedir perdón es PERDONAR. Tú me puedes pedir mil perdones que si yo no soy
capaz de perdonar no sirven de nada. ¿Por qué nos cuesta tanto perdonar?
Yo creo que lo que verdaderamente tenemos erróneamente en
nuestra cabeza es el concepto de perdón. Pensamos que si perdonamos a alguien
le estamos dando la razón o estamos justificando a la persona que nos hizo daño,
que perdonar es olvidar, restar importancia a lo ocurrido, resignarse, negar el
dolor, que es algo que regalamos al otro… Pero estamos equivocados, el PERDÓN ES
PARA NOSOTROS y para nadie más.
Cuando digo “TE PERDONO” no significa que ya no me
importe el daño sufrido, o que me dé igual o que ya no me haga daño, ni tampoco
que tenga que comportarme como si no hubiera sucedido nada. Significa que
acepto lo ocurrido como parte de mi vida y que dejo a un lado los malos
sentimientos y pensamientos para seguir adelante con mi vida. No esperes nada,
da igual que la otra persona acepte o no su error, o si te ha pedido perdón o no. Eso no es lo
importa. Lo IMPORTANTE ERES TÚ, y como decidas seguir tu vida, atado en el
rencor hacia la persona que te ha hecho daño o seguir adelante aceptando las
piedras que hay en el camino.
Ni siquiera tienes que decírselo personalmente, puedes
imaginarte a esa persona mentalmente y decir “Te perdono”. Es una experiencia
muy liberadora y sana el acto de perdonar, nos hace más sabios, más en contacto
con nuestro yo y no con nuestro ego, y nos hace mejores personas.
Sino perdonas, seguirás atada a esa persona aunque de una
manera dañina y tóxica. Libérate de tus ataduras emocionales negativas. Deja
sitio a las nuevas emociones y experiencias que te quedan por vivir.
Y recuerda que… el perdón nos hará libres.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario